Gentrificación: el rostro de la desigualdad
Por Itzel Zárate

Foto: aliberesco.medium.com
El equipo del Centro de Estudios Sociológicos organizó una conferencia sobre el fenómeno de la gentrificación en la Ciudad de México en la que contó con la participación de académicos y activistas urbanos, quienes alertaron sobre el acelerado proceso de desplazamiento de residentes en colonias centrales y criticaron severamente las políticas de vivienda del gobierno.
En la charla expusieron Sergio Juárez, activista urbano de la Ciudad de México, y Jerónimo Aurelio, licenciado y maestro en Geografía y Ordenación Territorial, quienes ofrecieron un análisis desde perspectivas críticas y marxistas del problema.
Jerónimo Aurelio fue contundente al evaluar las políticas actuales. Señaló que al Instituto de Vivienda de la Ciudad de México, “nuestro principal instrumento para hacer vivienda popular”, se le ha cortado el presupuesto con un discurso de “combate a la corrupción”, delegando la responsabilidad de la vivienda social a los desarrolladores inmobiliarios privados. “Les dicen a los inmobiliarios que dediquen 20-30% de sus proyectos a ‘vivienda incluyente’, que ni siquiera existe en la norma hoy. Es un fracaso: sólo tres proyectos de este programa conjuntan 253 viviendas en una ciudad de nueve millones de habitantes. No funciona este esquema estadounidense”, afirmó el geógrafo.

Foto: CES.
Por su parte, el activista Sergio Juárez destacó la importancia de la movilización social. Mencionó la “potente” segunda marcha contra la gentrificación, que lanzó el mensaje: “el problema no es la convivencia, es una lucha de clases; no es un tema de color de piel, sino una lucha por permanecer en la ciudad”. Como contrapunto, citó el ejemplo de Uruguay, donde cooperativas de vivienda por ayuda mutua, como “La Teja”, en Montevideo, son un modelo exitoso de “reciclamiento” urbano que mejora los centros urbanos sin desplazar a sus habitantes.
A su vez, la voz de los residentes fue representada por Raquel Nava, activista y vecina de La Condesa desde hace 42 años, quien narró la transformación traumática de su colonia. Relató que durante la pandemia “lo único que quedó abierto fue la construcción”, lo que permitió a los desarrolladores operar sin restricciones. También describió el profundo cambio social: “Los AIR B&B son hoteles que desalojan vecinos. Hoy, por donde quieras caminar encuentras cafés internet y tiendas de ropa para los jóvenes que están llegando. En los restaurantes ahora es obligatorio que los meseros hablen inglés. Hemos perdido el sentido de identidad, ese sentido de barrio”.
Aunque reconoció que el gobierno actual actuó después de su primera manifestación, el 4 de julio, en el Parque México, se mostró escéptica sobre las soluciones propuestas. Cuestionó el anuncio de construir vivienda para jóvenes en la Doctores, en departamentos de 35 metros cuadrados: “Eso es una caja de zapatos. Nosotros no estamos de acuerdo”.
La conferencia concluyó con un llamado a la organización vecinal y a la elaboración de propuestas puntuales y viables que prioricen el derecho a una vivienda digna y el arraigo comunitario por sobre los intereses del mercado inmobiliario.
